Danilo Martuccelli: “Solo 2 o 3% de las personas participa activamente en la vida política”

El sociólogo Danilo Martuccelli, profesor de la Universidad París Descartes, abrió la discusión en torno a los motivos de la escasa participación de la ciudadanía en la política, durante la Mesa Verde “Problematizaciones de la participación ciudadana”, realizada el jueves 5 de julio en Lima, a iniciativa del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), el Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA) y la Fundación Gustavo Mohme Llona.

“En los estudios internacionales que se han hecho, rara vez se ha encontrado que el número de personas que participan activamente en la política superan el 2 o 3%. Muchas personas nunca han participado de una huelga o de una manifestación, y no son miembros, por supuesto, de un partido político”, expuso el sociólogo de origen peruano, radicado en Francia.

Martuccelli sostuvo que, en la actualidad, el trabajo ocupa cada vez más tiempo en la vida de los ciudadanos. Apuntó además que los ciudadanos valoran más el tiempo con la familia y el tiempo libre, situación que reduce el espectro de la participación política.

Por otro lado, explicó que, sin la necesidad de ejercer una participación colectiva, los ciudadanos se sienten cada vez más agredidos, de manera personal, por los fenómenos colectivos. En esa línea, el investigador social hizo énfasis en que “la sobrepersonalización de los conflictos sociales es el gran problema de hoy en día”.

Al respecto, Ricardo Cuenca, investigador principal del IEP, señaló que, si bien se encuentran ausentes los grandes proyectos colectivos orientados a una transformación social, existen experiencias concretas, como el movimiento “Con mis hijos no te metas”, que intentan “disfrazarse” de grandes proyectos colectivos.

Es un proyecto “de un grupo muy acotado”, señaló Cuenca, cuya pretensión es la de imponer una moral conservadora frente al avance de las ideas liberales.

Martuccelli consideró que, frente a esta problemática de la sobrepersonalización de los conflictos sociales, es necesario articular lo individual y lo colectivo, por medio de pactos que se respeten, y esto se traduce en un fortalecimiento de la institucionalidad.