La ciudadanía no se enseña, se aprende a ejercer (2/2)

La especialista en temas de educación, Natalia Gonzales nos explica que La interculturalidad, el enfoque de género y la oportunidad de aprendizajes de calidad para todos son asuntos fundamentales en el proceso educativo. En la escuela se debe enseñar los contendidos ciudadanos.

En la siguiente entrevista (segunda parte), la investigadora principal del Instituto de Estudios Peruanos, Natalia Gonzales nos describe el Proyecto Ciudadanía desde la escuela a cargo de la Fundación Mohme y el Instituto de Estudios Peruanos. Esta iniciativa es un aporte al sector educativo, el que tiene una importancia estratégica para el desarrollo integral del Perú.

¿Cuál es su expectativa acerca de la educación?

No es solo una, son muchas y esperamos que esto vaya a continuar porque cuando empezamos había un contexto muy favorable, un nuevo currículum, nuevos contenidos ciudadanos, siete enfoques transversales que le daban sostén a los aprendizajes fundamentales que se planteaban para los niños peruanos y ahora dos años después todo esto va retrocediendo con lo que se va poniendo en peligro lo que el Estado peruano había conseguido.

¿Desde estos resultados cómo el proyecto Proyecto Ciudadanía desde la escuela a cargo de la Fundación Mohme y el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) refuerza al sector Educación?
Este proyecto podría servir para poner en agenda qué está en peligro de perderse, a qué debemos apuntar todos para que no se pierda y consolidar asuntos que son fundamentales para el desarrollo de la ciudadanía desde la escuela como son la interculturalidad, el enfoque de género y la oportunidad de aprendizajes de calidad para todos.

Desconfían en el Estado

¿Qué tanta confianza tienen las personas en las instituciones públicas?

En general, hay una desconfianza en las instituciones, en el Estado y en la democracia como un sistema que permita mejorar la vida de las personas, a partir del desarrollo individual de las personas.

¿Sucede lo mismo en la educación, con los maestros?
Cuanto más chicos los estudiantes todavía tienen mayor confianza. La opinión de ellos es que su escuela aún les parece buena, creen en las organizaciones de su barrio, tienen confianza en sus docentes. A medida que la experiencia escolar avanza el ánimo se va perdiendo. En secundaria, son más escépticos y se acentúan el desánimo y la desconfianza.

La escuela: espacio fundamental

¿Por qué es que la escuela es una institución pública con mayor confianza?

Porque hubo cambios en el sistema educativo que son muy importantes en los últimos años. Todos confían que la escuela es una oportunidad para la calidad de vida de las personas. Además, la calidad de la educación peruana no es tan mala como se cree.  Los usuarios confían que está mejorando, los padres confían más que los maestros y los chicos confían más que los padres. Esa es la diferencia entre los grupos.

¿Por qué es importante hablar de valores y ética en una sociedad caótica, con un problema de corrupción generalizado?

Debemos tener en cuenta cinco aspectos bien distintos: indígena, urbano, rural, católicos y protestantes. De ahí lo difícil en cuanto a que la escuela se adhiera a un solo valor, por ello es que defendemos que en las aulas se debe enseñar los contendidos ciudadanos. Tales como la ley, cómo se estructura el Estado, qué es la Nación, la historia del país. Además, los contenidos del Estado de derecho, del sistema democrático, de las instituciones, pues es la ley la que permite una convivencia pacífica entre las personas.

¿De esa manera se ganan el respeto y la confianza?

Si uno cumple la ley, está reconociendo la autoridad, y de ahí nace el respeto. La norma es lo que te reconoce el derecho, tus derechos y el derecho del otro. Basta que uno actué en el marco de la ley para que esté integrado, se respete, se conozca, se ejecute y se actualice en la vida diaria y en los aprendizajes escolares.