La democracia está afectada por información falsa en internet – Entrevista a Jacqueline Fowks

La conexión a partir de la red global da la posibilidad a todas las personas de generar y propalar todo tipo contenidos, pero también, por intermedio de ella, se publican datos que no se ajustan a la realidad.

En este contexto, la periodista Jacqueline Fowks nos explica todo este fenómeno informativo mediante la posverdad. Esta expresión se utiliza para definir la actitud poco escrupulosa que tienen algunas personas u organizaciones para hacer conocer solo el lado que les conviene de la realidad con el objetivo de manipular a la ciudadanía sobre todo en un momento crítico como lo es, por ejemplo, la elección presidencial de un país.

“La posverdad es un término que sirve para aludir a procesos de formación de opinión pública en los que las personas se dejan llevar por los prejuicios, las emociones y las creencias dejando de lado a los datos de la realidad o lo que es comprobable” explica Fowks.

Esta situación, de posverdad, explica la periodista y profesora universitaria, no tiene tanto que ver con alguna falencia del Estado aunque se cuenta entre los motivos, sino con la posibilidad que da internet a cualquier persona que tenga conexión de generar mensajes que pueden conectar con apreciaciones o emociones de las que participa un grupo mayoritario y esos mensajes que se producen en internet no tienen, a veces, ningún filtro.

Además, la experta precisa bien el rol del Estado en esta situación. “No es que el Estado deba de tener una ley para cortarlos (contenidos)”.

Esta es una palabra nueva, que podemos decir se ha puesto de moda con la era del internet. La posverdad sirve para describir que hay una manipulación de los hechos con el fin de influir en la decisión o apreciación de las personas.

Daña los sucesos

“Sin duda, la posverdad afecta a la democracia”, resalta Fowks. Ella sostiene que, “los mensajes que tienen estas características, de distorsión de la realidad, no solamente surgen en momentos de decisiones políticas como elecciones presidenciales o referéndums sino también en cualquier otro tipo de decisiones que conducen a estados de formación de opinión pública”.

Una vez logrado activados los mecanismos de maniobrar la verdad, no tan solo con fines políticos también sociales, el poder, mediante los políticos sobre todo, tiene una vía para enmascarar los hechos.

Periodismo le sale al frente

Jacqueline demuestra que tan importante es la labor de la prensa en estos momentos en los que se hace mal uso de la información mediante internet. “Una primera cuestión es resaltar que no hay un único tipo de periodismo. Hay algunos medios periodísticos o publicaciones que se dedican en cierto modo a perseguir a la posverdad, a denunciarla, a exponerla y a evidenciar cuáles son los datos correctos”, remarca la analista.

Se ha creado un área del periodismo que se llama el fast cheking o la verificación de datos que sirve para exponer a quiénes son estos sujetos o instituciones que trasmiten o difunden mensajes que contienen estas distorsiones de la realidad.

Pero también ha nacido el periodismo de datos dentro del periodismo moderno. “Los reporteros dedicados a esta actividad presentan informaciones en las que destapan o revelan cuestiones que los medios tradicionales evitan o no publican. Denuncian lo oculto. Esa es una manera de contrarrestar los mensajes de posverdad”, puntualiza Fowks.

Alerta ciudadana y de la prensa

El público en general tiene que revisar a quiénes les cree, tanto a los personajes, adalides sociales, dirigentes, candidatos o líderes de opinión y periodistas que están en los medios de comunicación. Los ciudadanos deben ser monitores y realizar el esfuerzo de verificar qué dicen todos ellos, si en realidad se están dejando llevar por corrientes manipuladoras, si lo que dicen va de acuerdo con la realidad o con los datos.

La periodista da un par de ejemplos en los que se aprecia la intención manipuladora de algunos medios.

Hace un par de meses, un medio de Arequipa grabó un video, que se hizo viral, en el que se escucha decir al expresidente Pedro Pablo Kuczynski: “Dios verá”, como respuesta a una niña que le pregunta cuándo tendrán agua potable en su localidad. Pero esa no era la respuesta de PPK. Ya horas después se supo lo que realmente había ocurrido cuando se difundió el video completo. “Claro, abonó en contra del expresidente su carácter para explicar ciertas cosas”.

Otro fue un video que lo publicó la cadena Telesur. Era una visita que realizó PPK cumpliendo una agenda de salud pública en una localidad del interior del país. Se acercan unas personas a entregarle un folder, una carpeta con papeles, algún memorial con algún pedido. Sin embargo, Telesur y otros medios que estaban difundiendo el video decían algo así: “el presidente bota los pedidos del pueblo, rechaza los pedidos de los campesinos”. La locución dejaba ese mensaje. Pero horas más tarde se supo la verdad mediante el video completo que difundió prensa de Palacio de Gobierno, el encuadre de la cámara no deja ver que PPK le había entregado el fólder a su seguridad y este a otra persona.

Jacqueline Fowks hace una importante invocación a quienes desempeñan la función periodística. “Corresponde pues un importante papel para los periodistas y los medios. Cuando se recibe una información, hay que verificarla por varias fuentes y decidir si esta es trascedente y relevante para la sociedad, pues mucho de lo que circula y tiene mucho tráfico en la red, que además se hace viral, no es importante, no aporta nada. Los reporteros deben estar bien informados, estar en contacto con la realidad para tener la certidumbre de lo que van a publicar será un vital aporte para la sociedad”.

Jacqueline Fowks ha formado parte del equipo de capacitación
de periodistas durante los talleres de la Fundación Mohme.